Toda empresa busca aumentar sus ventas de productos o servicios, ¿cierto? Normalmente, las estrategias de venta están basadas en el marketing digital, en el valor del producto y en estudios de mercado del público meta. Pero… ¿Alguna vez has mirado dentro de casa?
Los interiores de tu negocio deben de gritar la psicología, pero sobre todo los valores de tu negocio. Existe una especialidad que se encarga de hacer que el espacio exprese los valores e imagen de la marca, con la finalidad de aumentar los clientes fieles a la misma. Su nombre es “BRANDSCAPING”.
Ésta, considera elementos de la marca como; la colorimetría, los estudios de la forma, frases, psicología de los materiales, y los ambientes que se busquen generar intencionalmente.
Antes de empezar a diseñar/rediseñar tu negocio, empresa o establecimiento, debes de considerar estos pasos a seguir:
1. Estudio de público meta (edad, gustos, hobbies, estilo y socioeconomía)
2. Branding (Manual de identidad, el estilo del logo, colorimetría, personalidad de la marca, brief)
3. Establecer las metas de la empresa (Qué productos son estrella, cuáles quieren vender más, si hay productos nuevos cuáles potencializar)
4. Análisis de los servicios/productos: (Estudio de qué productos o servicios venden. Cantidades y tamaños)
5. Diseño de layout de la tienda (Influenciar en la decisión de compra, incrementar la curiosidad del cliente, por lo tanto, mayor flujo en la tienda). Los interiores deben de ser un reflejo de la psicología, valores e identidad de tu marca. Nuestro espacio puede ser un aliado o un enemigo de nuestras ventas. Si tienes colores y/o posiciones de mobiliario incorrectas puedes “espantar” al cliente. En cambio, si se estudia con radiografía los puntos antes mencionados, se tomarán decisiones más certeras en el diseño interior de la tienda. La visibilidad humana tiene un cierto alcance en los estantes, sí, hasta el acomodo de los productos importa. Tanto los colores, los acabados y los aromas de la tienda, psicológicamente incitan. ¿A qué? Precisamente eso hay que diseñarlo dependiendo del producto o servicio que ofrezca la empresa. ¿Adivinen cuál es el secreto de Disney?
Pareciera complejo, pero considero importante acercarse con un especialista porque, ¿De qué sirve un buen diseño si está mal ejecutado o no es viable?
Me despido recordándoles… “los pequeños detalles, nunca son pequeños”

Arquitecta Interiorista
@GioFaccinetto

