¿Cuántas veces no habíamos escuchado esta frase? Sobre todo, si se trata de la primera cita con alguna persona de nuestro interés. Nos preocupamos tanto, que buscamos la prenda exacta con la cual vestiremos, la loción favorita, el calzado ideal hasta, de qué manera llegaremos al lugar.
¿Pero qué sucede cuando lo trasladamos a nuestros centros de trabajo, oficinas, empresas, tiendas? ¿Será que tengamos el mismo interés por generar la impresión perfecta a nuestros clientes y colaboradores?
La psicología ambiental, es el resultado de la interacción que existe entre los espacios y las personas que lo habitan. Una persona en cuanto entra a un lugar, recibe un sinfín de información tales como los colores, la iluminación, los aromas, el estilo, la decoración, etcétera, que posteriormente se convertirán en sentimientos y experiencias variadas.
Si tomamos de tarea el sentarnos un momento a reflexionar y hacer el mismo recorrido que hacemos cuando llega un cliente. ¿Ya te pusiste en sus zapatos y realizaste el recorrido? Si es así, intenta contestar las siguientes preguntas:
– ¿Qué es lo que ves?
– ¿Qué es eso tan especial que obtiene de tu espacio, de la atención que hace que regrese?
– ¿A qué huelen tus espacios?
– ¿Pasan por un recorrido especial que los inciten a la compra de productos/servicios?
– ¿Es amena la espera en lo que reciben la atención personalizada?
– ¿Tu espacio refleja los valores de tu marca y sobre todo, las personas que lo atienden los potencializan?
La atención al cliente no lo es todo, va acompañado de la primera impresión que genera el lugar. Imaginemos que, llegamos a un restaurante de comida deliciosa que elegimos para ver un partido de béisbol y, vemos que les falta mantenimiento a las paredes, los colores no son gratos, en este momento nos tocó la mala suerte de una descargada de producto en donde, vimos la cocina abierta y no fue grata verla sucia. (Por que hasta la distribución de los lugares importa). El mobiliario es incómodo, los baños están muy retirados. No está estudiado el sistema de sonido y la ubicación de las pantallas. El único resultado será preferir retirarse en lugar de quedarse por 3-4 horas consumiendo dentro. Y nosotros como dueños del restaurante deseando que nos den una segunda oportunidad y no den un “review” negativo (Aquí es muy sencillo hacer que los comensales se queden mediante la psicología ambiental si ese es su deseo como restaurante)
Todo esto se resume en la siguiente frase: “LA MAGIA DEBE DE PLANEARSE NUNCA FRENTE A LOS OJOS DEL CLIENTE”. Esto es que, todo debe estar perfectamente organizado antes de que el cliente llegue, nunca deberán verlos organizarse y planearse frente a ellos.
Así que, primero debemos definir qué es lo que queremos que experimente el cliente en nuestros espacios ya que, cada giro es diferente necesidad. Una vez definido el objetivo…
¿Qué trucos de magia vas a implementar para lograrlo?
Por que la primera impresión… ¡Es lo que cuenta!
Arq. Giordana Faccinetto C.

Arquitecta Interiorista
@GioFaccinetto



